La historia de Toledo y la de Malta comparten un sustrato común poco frecuente en Europa. Ambas han sido territorios de encuentro entre tradiciones latinas y semíticas, espacios donde la convivencia cultural no es únicamente un relato histórico, sino una memoria viva que sigue configurando identidades, lenguas y formas de habitar. Esta condición compartida ha servido como marco conceptual para el acercamiento institucional entre Toledo y el país de Malta, que ya cuenta con Victoria como ciudad designada oficialmente para convertirse en Capital cultural Europea en 2031.
Malta y España, con enclaves como Toledo, son de los pocos territorios europeos donde el contacto entre culturas romanas y semíticas ha sido profundo y duradero. El maltés, de base árabe e influencia italiana, es hoy la única lengua semítica oficial de la Unión Europea. En paralelo, Toledo conserva en su trazado urbano y en su patrimonio la huella de siglos de convivencia entre culturas, consolidándose como un referente histórico europeo de diálogo intercultural.
Sobre esta base histórica y simbólica se celebró un encuentro institucional con el embajador de Malta en España, Emmanuel Mallia, en la Embajada de Malta en España, en el que la dirección de la candidatura de Toledo presentó oficialmente su proyecto para optar a Capital Europea de la Cultura 2031. La reunión contó con la participación de Emilio Martínez Morales, director general de la candidatura; Jesús Carrobles, coordinador de la Comisión Directora; y Álvaro Matías, director técnico de la candidatura, quienes expusieron los principales ejes del programa y la visión estratégica del proyecto.
Durante el encuentro, la delegación toledana presentó una propuesta que entiende la cultura como una herramienta de transformación social, cohesión territorial y proyección europea. El programa fue compartido como un proceso abierto, con vocación de generar impacto a largo plazo y de activar el tejido cultural, social y creativo de la ciudad desde una perspectiva contemporánea y europea.
El Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Relaciones Internacionales y Unión Europea, anunció el pasado 15 de enero la candidatura de las nueve ciudades españolas que optan a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031. Junto a Toledo, concurren Burgos, Cáceres, Granada, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria, Oviedo, Mallorca y Potries, en la Comunitat Valenciana.
Las ciudades deberán superar una primera fase de selección. En el mes de marzo se darán a conocer las ciudades finalistas y en diciembre se anunciará la ciudad elegida. El proceso será evaluado en todas sus fases por un comité compuesto por diez personas expertas internacionales designadas por las instituciones europeas implicadas en la Capitalidad Europea de la Cultura, junto a dos expertos españoles nombrados por el Ministerio de Cultura.