La candidatura de Toledo a Capital Europea de la Cultura 2031 continúa consolidando alianzas estratégicas con instituciones académicas, profesionales y culturales que refuerzan el respaldo social e institucional al proyecto. En las últimas semanas, el Ayuntamiento ha formalizado distintos protocolos de adhesión que amplían la red de apoyos en torno a esta iniciativa de ciudad.
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez Romo, ha firmado el protocolo de adhesión con el rector de la Universidad de Alcalá, José Vicente Saz Pérez. Este acuerdo refuerza el vínculo entre ambas ciudades históricas y subraya el papel de la universidad como agente clave en el desarrollo cultural, académico y europeo del territorio.
También se ha sumado a la candidatura el CD Toledo tras la firma del protocolo de adhesión entre el alcalde de la ciudad y el presidente del club, Joaquín Sánchez-Garrido. Esta firma supone el reconocimiento del deporte como un factor relevante para la cultura y la sociedad de Toledo.
Por su parte, la concejal de Cultura, Ana Pérez, ha suscrito un acuerdo con el Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica de Castilla-La Mancha, representado por su presidente delegado, Juan Luis Calvo Díaz, y su gerente, Maite Aranda Gutiérrez. Esta adhesión pone en valor la contribución del ámbito técnico y científico a la transformación urbana, la innovación territorial y la planificación sostenible, elementos esenciales en el proyecto Toledo 2031.
Asimismo, la concejal ha firmado el protocolo de adhesión con la Cofradía Internacional de Investigadores, presidida por Santiago Sánchez-Mariscal Lozano. La incorporación de esta entidad refuerza el compromiso con la investigación, la divulgación del conocimiento y la proyección internacional de la ciudad.
Estos acuerdos se suman a los ya suscritos en el marco de la candidatura y consolidan una estrategia basada en la colaboración transversal entre instituciones educativas, colegios profesionales y entidades culturales. Toledo 2031 avanza así como un proyecto compartido que entiende la cultura no solo como programación artística, sino como motor de cohesión, conocimiento y desarrollo europeo.